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viernes, 9 de marzo de 2018

RELACION TAMAÑO DE LA MANO Y RENDIMIENTO EN ESCALADA


En la escalada deportiva intervienen gran cantidad de factores que influyen en el rendimiento y muchos de ellos están íntimamente relacionados con las características de nuestras manos y dedos. Existen numerosos estudios en los que se revelan algunas características antropométricas de los escaladores como bajo índice de masa corporal (IMC), índice envergadura-altura (APE index), bajo porcentaje de grasa (Espana Romero et al., 2009; España-Romero, Ortega, García-Artero, Ruiz, & Gutiérrez, 2006; Grant et al., 2001; Mladenov, Mihailov, & Schoffl, 2009; Tomaszewski, Gajewski, & Lewandowska, 2011; P. Watts, Joubert, Lish, Mast, & Wilkins, 2003; P. B. Watts, Martin, & Durtschi, 1993), pero sin prestar gran importancia a las características morfológicas de la mano y sus consecuencias en el rendimiento. Sin embargo, desde un punto de vista físico-análitico podemos llegar a varias conclusiones sobre como puede influir el tamaño de la mano en el rendimiento en diferentes agarres, texturas o movimientos.
Las variables fuerza, superficie de contacto y presión y la relación que determinen son las magnitudes a analizar para averiguar las ventajas y desventajas que se puedan dar.

                                  Presión= fuerza/superficie de contacto (área)

La fuerza, no la presión, es lo que determina la capacidad para generar rozamiento y por lo tanto sustentación en el agarre.

                                                Froz = coef. roz x Fnormal

Ahora bien, el que la presión sea mayor supone que un área menor soporta toda la fuerza ejercida y consecuentemente que una superficie menor de piel soporte toda la carga lo que provoca mayor probabilidad de sufrir lesiones cutáneas.
En condiciones ideales en las que el tamaño de la mano sea proporcional al tamaño del cuerpo (peso y altura), a la distancia de las inserciones respecto a sus articulaciones (brazo de potencia del torque) y a la fuerza relativa, podemos sacar varias conclusiones respecto a las ventajas o desventajas en función del tipo de agarre.

Ignacio Mulero mostrándonos las características de sus manos y dedos. belmezface.com

ROMO:
Sosteniéndonos sobre un plano inclinado de tamaño ilimitado, y por lo tanto independientemente del tamaño de la mano la distancia entre el eje de rotación (articulación metacarpofalángica) y el punto más cercano de aplicación de la fuerza (borde proximal de las falanges proximales) es proporcional al tamaño de la mano, no habría diferencias en la capacidad de sustentación entre una mano más grande o más pequeña ya que al ser proporcionales los brazos de resistencia y de potencia los torques serían iguales. Resumiendo, lo que determina el rendimiento en este tipo de agarre es la fuerza relativa independientemente del tamaño de la mano.
Por lo tanto, si independientemente del tamaño del cuerpo y de la mano (en estas condiciones) no hay diferencias en la capacidad de sustentación, el sujeto más grande saldría favorecido en la mayoría de los casos debido a la menor distancia relativa hasta el siguiente agarre. 

Sustentación en plano inclinado. Carlos Álvarez
  
REGLETA:
En el caso de una regleta, donde la profundidad del agarre se ve limitada, la cosa puede cambiar bastante.  En primer lugar, está el problema de torques, cuanto más cercano sea el borde proximal en contacto de la falange distal al eje de rotación, menor es el brazo de resistencia del torque y consecuentemente es menor la fuerza que debe generar el brazo de potencia (fuerza motriz) para conseguir el equilibrio. 

Profundidad de una regleta vista de perfil. Carlos Álvarez

En segundo lugar si asumimos que para una mano más grande el tamaño del pulpejo (distancia entre limite distal del dedo y hueso)  es mayor, la superficie rígida (hueso) de nuestro dedo que este ejerciendo fuerza sobre la regleta será menor y consecuentemente se disipara fuerza debido a las condiciones flexibles del pulpejo.

CONCLUSIONES:
En base a este análisis biomecánico parece que los escaladores con manos grandes poseerán desventajas sustanciales en agarres con limitaciones importantes en profundidad (regletas) o visto desde el punto de vista competitivo las manos pequeñas se verán favorecidas en agarres con poca profundidad y las manos grandes favorecidas en agarres sin limitación en la profundidad como romos o volúmenes.
Asumiendo que los deportistas con manos más grandes poseen condiciones proporcionales en cuanto a altura peso, fuerza relativa y torques de las articulaciones, induce a que físicamente poseen la misma capacidad para sustentarse de agarres grandes que los deportistas con manos más pequeñas, pero sin embargo los primeros se encuentran a una distancia relativa menor de los siguientes cantos, con lo cual les favorece.
Que el tamaño de la mano sea menor también puede influir en que en agarres que se ven limitados por arriba (agujeros) entre mayor longitud de los dedos en el agarre lo que supondría que el agarre sería más grande y por lo tanto un beneficio.
El grosor de los dedos puede influir determinantemente en el riesgo de sufrir lesiones cutáneas, un dedo más grueso sufrirá menos presión con su consecuente disminución de probabilidad de desgarros de la piel. El grosor del dedo también puede ser un indicador de la sección trasversa de tendón con lo que podemos deducir que un dedo grueso podría correr menos riesgos de sufrir tendinopatías. Por otro lado, un tendón de pequeña sección generará más presión sobre las poleas que un tendón con la misma fuerza de mayor sección, por lo tanto, un tendón fino transmitiendo una gran fuerza de agarre puede ser un factor de riesgo importante en la rotura de poleas.
Un formato de equipamiento en el que predominen los volúmenes sobre los agarres pequeños, como el actual, puede estar favoreciendo a la gente alta y con manos grandes sobre la gente más pequeña y con manos más pequeñas en comparación a la escalada en roca donde hay mayor predominancia de agarres pequeños.

Carlos Ruano realizando un bloque de volúmenes. awesomebouldercenter.com
Este artículo es solo una aproximación de lo que pueden suponer ciertas características anatómicas de la mano en cuanto a ventajas o desventajas que se puedan dar en diferentes situaciones de escalada.
APLICACIONES PRÁCTICAS:
Con estas conclusiones podemos deducir, en función de las características morfológicas de la mano de un deportista, en qué tipo de agarres puede obtener mejor o peor rendimiento, lo que nos puede llevar a desarrollar una mejor planificación del entrenamiento poniendo más hincapié en posibles puntos débiles según convenga.
Las características anatómicas pueden ser datos de gran importancia a la hora de evaluar el estrés mecánico que pueden sufrir ciertas estructuras y por lo tanto mayor información a tener en cuenta para valorar factores de riesgo de lesiones.
Estos datos pueden ayudar a que los equipadores de competiciones tengan en cuenta si en función de los agarres que pongan pueden favorecer más a unos deportistas que a otros y que se logre una mayor neutralidad e imparcialidad.


BIBLIOGRAFÍA:
Espana Romero, V., Ruiz, J. R., Ortega, F. B., Artero, E. G., Vicente-Rodríguez, G., Moreno, L. A., . . . Gutierrez, A. (2009). Body fat measurement in elite sport climbers: comparison of skinfold thickness equations with dual energy X-ray absorptiometry. Journal of sports sciences, 27(5), 469-477.
España-Romero, V., Ortega, P., García-Artero, E., Ruiz, J., & Gutiérrez, S. (2006). Performance, anthropometric and muscle strength characteristics in Spanish elite rock climbers. Selección, 15(4), 176-183.
Grant, S., Hasler, T., Davies, C., Aitchison, T. C., Wilson, J., & Whittaker, A. (2001). A comparison of the anthropometric, strength, endurance and flexibility characteristics of female elite and recreational climbers and non-climbers. Journal of sports sciences, 19(7), 499-505.
Mladenov, L., Mihailov, M., & Schoffl, V. (2009). Antropometric and strength characteristics of world-class boulderers. Medicina Sportiva, 13(4), 231-238.
Tomaszewski, P., Gajewski, J., & Lewandowska, J. (2011). Somatic profile of competitive sport climbers. Journal of human kinetics, 29, 107-113.
Watts, P., Joubert, L., Lish, A., Mast, J., & Wilkins, B. (2003). Anthropometry of young competitive sport rock climbers. British journal of sports medicine, 37(5), 420-424.
Watts, P. B., Martin, D. T., & Durtschi, S. (1993). Anthropometric profiles of elite male and female competitive sport rock climbers. Journal of sports sciences, 11(2), 113-117.

martes, 6 de febrero de 2018

POLEAS TENDINOSAS Y ESCALADA: VENDAJES



1-      Conceptos generales
2-      Pathomechanism
3-      Poleas y Fuerza de agarre
4-      Vendajes

Han sido varios los vendajes propuestos por diferentes profesionales y científicos, sin embargo, a menudo vemos a escaladores vendarse los dedos de diferentes maneras sin conocer los efectos que pueden tener esos diferentes vendajes sobre sus dedos, e incluso ver a profesionales recomendar o proponer ciertos vendajes cuando puede que no sean los más efectivos para la patología o el objetivo en cuestión.  Aunque la literatura científica en este campo no sea muy extensa, no por ello debemos dejar de valorar el material del que disponemos, de esta manera os muestro una pequeña revisión de los diferentes tipos de vendajes analizados y cuáles son sus características y objetivos.
La patología más común en la mano en escaladores son las lesiones relacionadas con la vaina de los tendones flexores y sus poleas (A. Schweizer, 2012). Como comentábamos en la primera de estas cuatro entradas la principal función de las poleas es mantener los tendones flexores pegados al hueso para que cuando estos traccionen de las falanges mantengan su recorrido cercano al hueso evitando que se produzca el efecto cuerda de arco. De este modo podemos intuir que el propósito del vendaje puede ser reforzar las poleas ayudándolas a mantener los tendones pegados al hueso y/o evitar la cuerda de arco, y efectivamente es así.
Uno de los vendajes más sencillos y comúnmente usados es el tape circular sobre la falange media o sobre la falange proximal dependiendo de la situación o de la zona dolorida. Warme and Brooks (2000) analizaron el efecto de este tipo de vendaje en manos de cadáveres jóvenes y no encontraron resultados significativos sobre que el vendaje tuviese algún efecto en reforzar la tolerancia a la rotura de alguna polea, deduciendo que el efecto de este tipo de vendaje podría ser debido simplemente al placebo.
Sin embargo, Andreas Schweizer (2000), también analizó las consecuencias del vendaje circular encontrando que si el vendaje se colocaba en la parte más distal de la falange proximal sí que contribuía a reducir en una pequeña medida la cuerda de arco, contribuyendo a soportar un 12% de la carga sobre la polea a2.

Otro tipo de vendaje propuesto, algo más complejo, es el vendaje en cruz (V. Schöffl & Hochholzer, 2004) que consiste en dar una vuelta circular por la falange proximal para luego pasar diagonalmente por la cara anterior de la articulación interfalángica proximal (PIP), dar una vuelta sobre la falange media y volver a pasar diagonalmente por PIP formando una cruz.

Ilustración 1: Vendaje en H (anular), vendaje en cruz (corazón), vendaje circular (índice)

Sin embargo el estudio más reciente que evalúa los vendajes (I. Schöffl, Einwag, Strecker, Hennig, & Schöffl, 2007) arroja claras diferencias entre la efectividad de los diferentes métodos. En este estudio se propone otro nuevo método de vendaje el “H tape”, que consiste en dividir una gruesa tira de esparadrapo en cuatro ramificaciones, fijando la parte que une las ramificaciones en PIP y enrollando dos de las cuatro ramificaciones sobre la falange media, y las otras dos sobre la falange proximal (ver video).
El H tape mostró diferencias significativas en sujetos con previas roturas de a2 con respecto al no uso de esparadrapo y a los métodos antes descritos, en la reducción de la cuerda de arco al ser sometido el dedo a una tensión de 10 N. Este tipo de vendaje además mostró diferencias significativas en la producción de fuerza con respecto a no usar ningún vendaje.

En el siguiente video podemos ver a Volker Schoffl explicando como realizar el vendaje en H:


Podemos concluir de esta manera que las evidencias científicas, por ahora, nos muestran que el H-tape es el método más efectivo de vendaje para la reducción de la cuerda de arco. Sin embargo, ninguno de los estudios antes citados tiene en cuenta cómo pueden afectar estos vendajes a la vascularización del dedo, lo cual puede ser un factor importante para los tejidos.

Otro tratamiento post ruptura de polea ha sido el recientemente propuesto por (Schneeberger & Schweizer, 2016) que consiste en una férula que se coloca en la falange ciñendo los tendones al hueso pero dejando libre de presión los laterales del dedo para no comprimir los nervios y los vasos sanguíneos para preservar una buena vascularización. Este tratamiento se mostró muy efectivo en la reducción de la distancia tendón-hueso tras la rotura de alguna polea, siendo aplicada la férula tras el diagnóstico de la lesión y mantenida durante dos meses. Por lo tanto, parece un método muy bueno para el tratamiento conservador inmediato a la lesión pero no como para usar este tipo de férula escalando debido a la incomodidad, déficit de movilidad u otras consecuencias.

Ilustración 2: Férula polea. (Schneeberger & Schweizer, 2016)



BIBLIOGRAFÍA:
Schneeberger, M., & Schweizer, A. (2016). Pulley Ruptures in Rock Climbers: Outcome of Conservative Treatment With the Pulley-Protection Splint-A Series of 47 Cases. Wilderness Environ Med, 27(2), 211-218. doi:10.1016/j.wem.2015.12.017
Schöffl, I., Einwag, F., Strecker, W., Hennig, F., & Schöffl, V. (2007). Impact of taping after finger flexor tendon pulley ruptures in rock climbers. Journal of applied biomechanics, 23(1), 52-62.
Schöffl, V., & Hochholzer. (2004). Sportklettern: aktuelle sportmedizinische Aspekte: Lochner.
Schweizer, A. (2000). Biomechanical effectiveness of taping the A2 pulley in rock climbers. Journal of Hand Surgery, 25(1), 102-107.
Schweizer, A. (2012). Sport climbing from a medical point of view. Swiss Med Wkly, 142, w13688. doi:10.4414/smw.2012.13688
Warme, W. J., & Brooks, D. (2000). The effect of circumferential taping on flexor tendon pulley failure in rock climbers. The American journal of sports medicine, 28(5), 674-678.